Es cierto que la ciudad comienza en la banqueta. También es cierto que más de la mitad de la población mundial (56%) vive en ciudades y es una tendencia que irá a la alza en los próximos años. La ONU estima que para 2050 el 66% de personas que habitarán el planeta lo harán en ciudades y no en zonas rurales.

Población urbana y rural, 1950-2050. Fuente: United Nations. (2015). World Urbanization Prospects: The 2014 Revision. Department of Economic and Social Affairs, Population Division.

En números fríos y, sin entrar en polémicas sobre la definición (pueden ver las referencias al final del texto), se considera una ciudad a aquella concentración de población superior a 10,000 habitantes, y que además cuenta con servicios e infraestructura para dar respuesta a sus necesidades.

Pero la ciudad no son solo números, calles o edificios. La ciudad es un fenómeno viviente, cambiante, caótico y maleable. ¿Podemos hablar de ciudades en potencia?

Una ciudad desde sus calles

Progreso de Obregón, en el estado de Hidalgo, es un municipio con apenas 23,400 habitantes (ocupa el lugar 35 de 84) y desde que lo he visitado, muchos fenómenos urbanos me han llamado la atención. Sigo pensando que es un lugar perfecto para probar muchas de las acciones que otros municipios no pudieran implementar por su propia naturaleza. Por ejemplo, es uno de los municipios que conozco con mas uso de la bicicleta. Es impresionante como la bicicleta, a diferencia de otros lugares, es una opción real como medio de transporte. Real.

Sus tradiciones y su forma de ocupar la calle son algo que le deben de aprender algunas ciudades o, en el mejor de los casos, buscar la forma de preservar sus propias tradiciones o maneras de ver la calle. En la noche del 15 de septiembre se conmemora en todos los municipios de México el llamado “Grito de independencia”, un evento que recuerda el movimiento de independencia de 1810. En Progreso esa misma noche es también el desfile de antorchas, una tradición que reúne a muchísimas personas y en la que participan los alumnos de secundaria con diversos actos en los que está presente el fuego.

Desfile de antorchas por las calles de Progreso

Desfile de antorchas. Foto autoría de URBANA

Salí a correr por la mañana y me encontré con una ocupación curiosa: el primer cuadro del centro había sido cerrado para diversas actividades por las fiestas patrias. De todas, la que más llamó mi atención fue el voleibol frente a la calle del Mercado.

Voleibol en una calle del primer cuadro del centro de Progreso

Vi a niños correr, jugar; al deporte fomentar, a la ciudad vivir.

En el otro lado del centro se cerraba igualmente la calle para dar paso a una competencia ciclista. Ahí también vi a niños en bici, familias esperando la salida.

Carrera ciclista en calle del centro histórico

Carrera ciclista. La meta es en el primer cuadro del centro

Dos calles mas arriba, los juegos y puestos de la feria se encontraban ocupando vialidades importantes. Igualmente, la avenida principal se cerró para dar paso al tradicional desfile del 16 de septiembre, un evento con muchísima tradición y que se convierte en EL EVENTO. Convoca a muchas instituciones y espectadores del municipio y fuera de él. Es increíble como las personas dejan sus sillas, bancos o cajas indicando sus lugares una noche antes. ¡Una noche antes!

Desfile de 16 de septiembre

Del otro lado de toda esta estructura, se desarrollaba el tianguis dominical. Un mercado sobre ruedas que cierra las calles del primer cuadro para el comercio.

Mercado sobre la calle

Mercado sobre la calle

Y al final

¿De todo lo anterior saben lo que no vi? Gente enojada por cierres, claxon a todo volumen o decisiones de “sacar eso de el centro porque ya no cabe”. Lo que si vi: una ciudad en potencia con usos y costumbres perfectos para potenciar el vivir en comunidad. Una ciudad caminable y con una riqueza de la calle, desde la banqueta.

Las autoridades y la población tienen un gran reto: evitar que el automóvil desplace a la actividad de calle, de ciudad (como lo hizo tristemente en Actopan) y convertirse en un referente de la planeación urbana en pequeños municipios. Quien sabe, igual y en una de esas Progreso podría convertirse en el Curitiba mexicano.

Bueno, igual y exagero, pero esto es solo una opinión.

 

Referencias