En la víspera del día de muertos (o fieles difuntos) en México, Macario, un campesino sufre al ver las desigualdades con las que vive junto a su familia. El deseo de comer, la llegada a sus manos de un guajolote como un manjar, un encuentro con tres personajes el diablo, dios y la muerte, cambian por un instante su condición y su perspectiva.

“¿No tienes hambre?”
“¿Hambre? Hemos vivido con hambre desde que nacimos”

Aunque muy criticada en su tiempo, fue premiada en varios festivales y nominada al Oscar como mejor película extranjera. Fue dirigida por Roberto Gavaldón y protagonizada por Pina Pellicer e Ignacio López Tarso, recreando un México rural difícil y extremo. Con unas locaciones impresionantes ante la cámara, la historia de Macario cobra fuerza y realismo con cada toma que refleja la forma de vivir de la población indígena en nuestro país.

“¡Mamá, mamá, ya llegó mi papá!
¿No vas a servir la comida?”

La transición de la vida de Macario de una humilde casa de carrizo y paja a una de piedra y madera es la casa de Macario, la casa del panadero, la iglesia, el tribunal, las mazmorras, la casa del virrey, todos esos lugares donde se desarrolla la trama sirven para preguntarse cuales son los sabores de la vida.

“Todo tiene su fin y su sitio, Macario”

¿Qué atmósfera es la que más te ha gustado?

Ficha técnica

País: México
Año: 1960
Duración: 90 minutos
Dirección: Roberto Gavaldón
Guión: Emilio Carballido y Roberto Gavaldón
Basada en: “Macario” libro de B. Traven (Otto Feige)
Fotografía: Gabriel Figueroa
Protagonistas: Ignacio López Tarso, Pina Pellicer, Enrique Lucero, Mario Alberto Rodríguez, Enrique García Álvarez, Eduardo Fajardo.