Pandemia y tecnología

No solo en arquitectura, sino en distintos ámbitos, la llegada del correo electrónico permitió imaginar la posibilidad de una mejor comunicación. Tanto para el usuario común y en gran medida para el trabajo y la educación. Para los profesores supuso un apoyo en las actividades académicas del día a día, pues había llegado el medio en el cual se reducían distancias, insumos y tiempos de entrega. Sin embargo, el correo electrónico se estancó en muchos casos en solo “enviar la tarea por e-mail”, haciendo complicada su masificación, la gestión de los productos (tareas y proyectos) y el control por parte de los profesores.

Luego vinieron los servicios en la nube (Google Drive, Dropbox, etc.) que nos permitió permiten almacenar y compartir información cada vez de mayor peso y con un sinfín de formatos. La gran posibilidad que dio “la nube” con la interacción mediante cientos de aplicaciones se tambaleaba dada una curva de aprendizaje compleja, pues en muchos casos dicha tecnología solo se vería como un espacio de almacenamiento virtual (algo así como una USB en internet), lo que derivaba en una penetración y adaptación al mundo académico lenta, compleja y con dificultad en la comprensión del potencial de gestión-administración.

Al momento de escribir este texto, en México nos encontramos en el día 2, de la fase 3 de una pandemia producto de una nueva variante de coronavirus denominada SARS-COV2 que provoca la enfermedad COVID-19, cuya presencia en nuestro país se registró desde hace 52 días. A partir de ese momento pudimos observar distintas acciones en todos los niveles, en todos los sectores.

  • 27 de febrero: primer reporte de contagio
  • 28 de febrero: inicio de la fase 1
  • 24 de marzo: inicio de la fase 2
  • 30 de marzo: declaratoria de “emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor”
  • 21 de abril: inicio de la fase 3

No soy experto ni tengo conocimiento en epidemiología, por lo que no abordaré un campo del que soy un completo ignorante. He comprendido con el paso de los días cosas que sinceramente ignoraba. Por ejemplo, que las autoridades de los gobiernos estatales son igualmente autoridades sanitarias, o que dar seguimiento y leer a los expertos en el tema permite tener una comprensión y responsabilidad de nuestros actos.

Sin embargo, algo que si puedo hablar -y compartir- son de dos temas que me han inquietado y he trabajado en los últimos 10 años: la educación universitaria y la tecnología. En su texto “Los cambios que la pandemia de Covid-19 producirá en la educación…”, del World of education, Fernando M. Reimers, profesor de Práctica en educación del Programa de política educativa internacional de la universidad de Harvard reflexiona sobre el papel que la educación tendrá en los próximos tiempos, y de cómo los profesores seremos parte importante del frente de batalla.

Pero ¿estamos estuvimos preparados?

La pandemia y cómo nos organizamos los profesores

En el momento que las autoridades de salud de México alertaron sobre la contingencia, en UAEH (al menos en arquitectura) comenzamos a cruzar información y preguntarnos ¿qué haríamos? Muchos tomamos unos minutos de la clase para platicar con estudiantes, hacerles ver que son el motor de cambio, que estar en la universidad es un privilegio, que el acceso a la educación debe ser motivo para transmitir información confiable a nuestras familias, a nuestra comunidad. De hacer caso de la ciencia, de los expertos y, en la medida de lo posible, apoyar si está en nuestras manos, dentro de nuestro campo. Nunca fuera de él.

Iniciativa de Google para profesores

Comenzaron a circular recursos de cómo hacer una clase virtual, de plataformas como Meet, Jitsi, Zoom, Skype. Volteamos la mirada y observamos con otros ojos el potencial de ClassRoom, de Schoology, de Blackboard, de Moodle. La UAEH utiliza una plataforma denominada Plataforma Garza, que concentra una gran cantidad de servicios educativos: tutorías, asesorías, actualización docente, repositorios, organiza los contenidos de las materias, da seguimiento a alumnos, potencia y gestiona las clases, detecta riesgos académicos, etc. Una potente herramienta digital que si bien debe mejorar muchísimo su navegación y amabilidad (le llaman experiencia del usuario) es en sí, bastante buena.

UAEH. Plataforma Garza

Con esa incertidumbre, nos fuimos a la cuarentena y se continuaron con las clases pero ahora con ambientes virtuales. Una de tantas acciones era darle continuidad a los trabajos mediante tecnología.

Reunión de academia de Arquitectura, via Google Meet

Pero, siendo completamente francos, la barrera de la adaptación tecnológica, la duda sobre la efectividad y un sin fin de problemáticas comenzaron a vislumbrarse. Varios de los profesores se adaptaron y, con sus propias herramientas, trataron (aún lo hacen) de culminar el proceso del curso en turno de forma satisfactoria. Debemos reconocer en los profesores que han hecho esfuerzos encomiables por cumplir su labor.

Aquí vale la pena traer nuevamente la discusión sobre la enseñanza a nivel superior: si en una universidad pretendemos enseñar arquitectura (diferente de enseñar a construir o dibujar) ¿es pertinente alejarse de las prácticas de solo pedir planos para revisar? ¿Es ese el verdadero objetivo de una asignatura, dibujar y hacer pdfs? ¿Hay distintas formas de educar a un futuro arquitecto? Pienso que cada profesor intenta dar de si. Mucho. Pero para algunos de nosotros, esas herramientas -nuestras herramientas- son insuficientes. Lo que funcionó con nosotros, en nuestra educación, es altamente probable que no funcione para un estudiante del 2020, mucho menos en medio de una pandemia.

Constantemente digo a los estudiantes que no queremos formar dibujantes, deseamos ayudar a formar seres humanos pensantes. Gran reto. ¿Cómo los formamos? ¿Cómo lograr estos objetivos? ¿Cómo alejarnos de las mismas malas prácticas de dividir los temas del curso entre los alumnos y que ellos expongan, pero ahora de forma “virtual”? ¿Eso en realidad ayuda? ¿Qué adaptaciones tenemos que hacer como instituciones educativas para lograr estos objetivos? ¿Será que ahora comenzaremos a preparar una clase, como debió serlo siempre, no importando si es una materia teórica o práctica?

Flyer de taller express del uso de ClassRoom y Meet para profesores de arquitectura en UAEH

Taller express online entre profesores de Arquitectura UAEH para el uso de Google Meet y Google ClassRoom

La puesta en marcha

Con la incertidumbre de lo que pasaba, y de cómo lo estaban abordando en otras instituciones y estados, platiqué con varios amigos profesores de arquitectura de algunas universidades del país. Me intrigaba saber qué estaban haciendo por sus alumnos y cómo lo estaban desarrollando. Quería saber si había algo que pudiéramos utilizar o incluso trabajar en conjunto.

Radiografía de una sesión online de la asignatura “Fundamentos de diseño urbano” en UAEH, combinando Google Meet y Google ClassRoom

Mi principal duda era ¿cómo podríamos abordar asignaturas que por su naturaleza requieren de la interacción entre alumno-profesor? Dichas asignaturas pretenden establecer una aproximación al conocimiento de la profesión. Sofía García-Bullé escribe en el Observatorio de Innovación Educativa del Tec de Monterrey un texto denominado “Las materias técnicas en cuarentena”. En este texto se plantean varios cuestionamientos sobre la enseñanza de asignaturas prácticas y sus retos. Aquí cabe señalar algo importante: nunca se dice que es imposible, solo complejo, pero ¿qué acaso no estamos nosotros los profesores del siglo XXI dispuestos a romper esquemas y mejorar las prácticas de enseñanza?

García-Bullé cita en su texto a Douglas Russell, profesor de dibujo en la Universidad de Wyoming:

“No les puedo mostrar a los estudiantes cómo dibujar algo directamente sobre su dibujo… Puedo filmar un video o trazar digitalmente sobre la captura de su dibujo…”. El profesor de arte no se refiere a la herramienta, ni al recurso que le permite interactuar con el trabajo de sus estudiantes… Russel más bien describe ese espacio físico-emocional que crea un maestro al estar en el mismo espacio que su alumno, el acercarse a su dibujo y trazar sobre el mismo mientras le da no solo instrucciones, sino la muestra de cómo debe sentirse un trazo al cruzar sobre la hoja.

La tecnología debería permitirnos mostrar no solo pdfs, sino establecer un vinculo que permita que el espacio físico-emocional que hay en un taller permanezca en la medida de lo posible, aun en la distancia. De ahí la importancia que no solo te escribas por WhatsApp con tus estudiantes, sino que hables con ellos y que los veas. Que dialoguen e interactúen.

Sesión de presentación/revisión de proyectos de la asignatura “Diseño arquitectónico elemental” (tercer semestre) en UAEH, mediante Google Meet y Google ClassRoom

En la fase inicial de la estrategia de distanciamiento social, la plataforma que impulsó Google ha sido una muy buena herramienta para lograr ciertos objetivos. La comunidad de UAEH, al contar con una cuenta institucional (@uaeh.edu.mx) está asociado a los prodcutos de Google, tiene la posibilidad de que el almacenamiento en GDrive sea ilimitado, así como la posibilidad de realizar videoconferencias en Google Meet (diferente a Google Hangout), con una calidad enterprise. Y, lo mejor de todo, darle seguimiento a la clase (notas, tareas, entregas y calificaciones) mediante una plataforma en Google ClassRoom.

Comentar un plano, un gráfico puede ser posible en tiempo real mediante videoconferencia y aplicaciones alternas. Para un pdf puede utilizarse un editor como PDF Element, Acrobat PRO o cualquier visor que permita anotaciones. Para un DWG, puede utilizarse Design Review o el mismo programa en el que se desarrolló.

Presentación, evaluación y retroalimentación de un tema teórico en tiempo real (UAEH), bajo Google Meet y Google ClassRoom

Para estas acciones se necesita que el profesor tome las riendas y sea él quien oriente a los alumnos. Son estos los momentos donde se requieren ciertos liderazgos. En todos los sentidos. Para mi, en esta contingencia en el rubro de la educación, el profesor es el que debe estar al frente de la linea de batalla. Aquí es donde y cuando más se le necesita.

Presentación y discusión de proyectos de séptimo semestre (UAEH) mediante Google Meet y Google ClassRoom

Arely García Benitez, gran amiga y directora académica de arquitectura de UNITEC, campus sur (CDMX), me mostró de forma general la manera en la que sus profesores utilizan Blackboard para tener sesiones virtuales (asesorías y clases) con sus alumnos.  Me comentó sobre las sesiones de capacitación express de dos días que tuvieron varios de los profesores. Verla gestionar y monitorear a toda la plantilla de profesores en tiempo real, e incluso los contenidos que se estaban transmitiendo, me llevaron a re valorar el potencial de la educación a distancia.

Con Rodolfo Tellez Girón-López, profesor de arquitectura de UAEH, comentábamos sobre la forma en la que se ha adaptado mediante un planteamiento tecnológico en Google Drive (para recibir planos en .pdf y en .dwg) y enviar notas de voz mediante un grupo de WhatsApp (para revisión y comentarios) con sus estudiantes. Incluso comenzó a indagar y a buscar experimentar con videoconferencias donde pudiera ver a sus alumnos.

Revisión de proyectos mediante WhatsApp audio, Google Drive y AutoCAD (DWG). Foto: Rodolfo Tellez

De la misma forma, Clara Ortega García, profesora de arquitectura de la UAM Azcapotzalco, se ha adaptado con plataformas de entornos virtuales como Zoom, Blackboard, Google ClassRoom. La UAM ha impulsado una fuerte campaña de preparación mediante el Proyecto Emergente de Enseñanza Remota (PEER), cuyas lineas de acción están encaminadas en abordar la problemática de la situación, no solo en el rubro de las sesiones (actualización a profesores, a alumnos), sino en apoyar en tecnología a quienes, por temas de recursos, han visto complicada la continuidad en sus estudios.

Ignacio Tanaka Murakami, profesor de arquitectura del ITESM, campus Ciudad de México, me contaba sobre el modelo híbrido digital que utiliza el TEC, basando las clases en Zoom y la plataforma Canvas. Es interesante lo que sucede en su institución, pues no solo ha coincidido con la implementación de un modelo que busca adaptar las nuevas condiciones y nuevo perfil del estudiante, donde además de la clase en el aula, exista una transformación de la realidad (parte del modelo TEC21), en el que los profesores estén transformando su quehacer. Cosa compleja si le agregamos el factor de ésta contingencia sanitaria.

Por su parte, Maella González Cetz, profesora de arquitectura en la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) me contaba sobre la asignatura que impartía (biomimesis) y de cómo los webinars del Biomimicry Institute le servirían para parte de sus sesiones. De la misma forma con Alejandro Duarte Aguilar, profesor del departamento de arquitectura y diseño de la Universidad de Sonora (UNISON), comentamos sobre la plataforma institucional, así como la libertad de que cada profesor implementara los recursos con los que mejor se adapte, además de tomar un diplomado para el uso de Microsoft TEAMS.

En Nuevo León, específicamente en el ITESM campus Monterrey, tuve una diálogo con Lorena Zazueta Valenzuela, donde me compartía sus experiencias en sesiones a distancia (Zoom y Canvas). Me comentó que para el caso de sus actividades, tanto el socio formador, como las empresas vinculadas han estado presentes en las clases. Algo que me comentó, y que creo que nos sucede a muchos, es el cansancio por las horas frente a pantalla. Esto en verdad debemos contemplarlo para dosificar nuestra presencia.

Con Jose Maria Nava Townsend (IBERO, CDMX) tuve una conversación muy interesante. Platicamos del caso del modelo y actividades que han desarrollado previamente en su universidad (mediante el uso de plataformas digitales), cuya aplicación les ha permitido obtener -en términos generales- una respuesta favorable de sus estudiantes y profesores en el desarrollo de las sesiones, combinando herramientas para llevar a cabo su labor docente. Me comentó de las gestiones que les permitieron mejorar las condiciones de los servicios Zoom y Microsoft Teams.

Donde el panorama se ha vuelto complejo es en el tema de los laboratorios, por ejemplo en el caso de las pruebas de resistencia de materiales que requiere de maquinaria y equipo, y que por la propia naturaleza de la actividad han tenido que ser pospuestas.

Finalizamos nuestra conversación con el cuestionamiento sobre la forma de impartir clases tradicionales en arquitectura, y de que será un buen momento para replantearla, si bien no en clases a distancia, pero si en otros formatos, dinámicas, experiencias y objetivos.

Una reflexión interesante también la comentaba con Gabriel Piña Olivares (UAEH, Pachuca) sobre la buena respuesta de sus clases, pero lo pesado que resulta el trabajo remoto, la retroalimentación y revisión de proyectos. Coincidimos en la parte que, además de las actividades académicas, las labores de casa con la familia, con los hijos, ha resultado en una doble tarea que debemos afrontar con las mismas ganas, con los mismo retos.

Huriel Castillo Espinosa, quien fue mi profesor y excelente amigo en ITP (Hidalgo), ha compartido en sus redes la forma en la que está en contacto con sus estudiantes. Con Huriel hemos comentado en varias ocasiones sobre la labor docente en arquitectura. Ahora sobre la complejidad que resulta transmitir contenido a los estudiante a distancia, pero lo que sin lugar a dudas es debemos hacer.

Con Sergio Gallardo, profesor de arquitectura del ITESM e IBERO Puebla, comentamos sobre la dificultad en materias de proyectos, de lo importante que es estar frente al alumno y de las complicaciones por la conexión a internet y dispositivos.

Sesión del TEC, campus Puebla. Foto: Sergio Gallardo

Miriam Remess Pérez, profesora de arquitectura de la Universidad Veracruzana (UV) me mostró la plataforma institucional con la que trabajan, lo que complementado con Zoom, le permite gestionar clases de la asignatura de proyectos, con alcances considerables. Con Miriam llegamos a la conclusión de que todo conocimiento o capacitación nos ha servido para situaciones como esta. Incluso ahora será necesario plantearse ¿qué cosas nos depara el futuro y cuales son las carencias que necesitamos cubrir?

Si bien cada profesor o institución ha establecido una estrategia para afrontar la situación, es muy importante recalcar el papel del guía en esta parte de la contingencia. La labor ahora radica (¿acaso fue distinta antes del COVID-19?) no solo en transmitir conocimiento, sino formar generaciones. Generaciones de cambio.

Una repentina en contingencia

Antes de iniciar el semestre, me parecía importante acercarnos al ejercicio de la repentina arquitectónica. Una repentina es un ejercicio rápido (de entre 8 a 12 horas de trabajo continuo) que busca distintos objetivos dependiendo de los alcances de la misma. Ya sea evaluar, diagnosticar, producir, investigar, el ejercicio nos serviría como mecanismo para obtener mediciones y resultados con respuestas rápidas. ¿Qué podía salir mal?

Flyer de repentina, previo a la etapa de aislamiento social derivada de la pandemia del COVID-19

Cuando comenzó la contingencia, la prueba repentina estaba a punto de cancelarse, pues uno de los requisitos era que un estudiante se encontrara dentro de la institución para realizarla. Sin embargo, me puse a pensar en el ejercicio profesional, en cada vez que desarrollamos un proyecto, con alcances diversos pero con limitante del tiempo. Siempre se busca que sean las mejores presentaciones, los mejores proyectos, y trabajamos de forma remota con los equipos. No lo pensé mas, la prueba seguía, pero ahora de forma remota.

Venía una siguiente interrogante: ¿Cómo podemos monitorear los avances? ¿Cómo saber qué hace un estudiante, dónde lo hace y cómo lo hace? ¿Cómo poder fungir como el jefe de proyectos que monitorea 5, 10, 15 proyectos simultáneos? La respuesta me la dió Asana.

Asana es una plataforma que utilizo constantemente y me sirve para gestionar equipos de trabajo. Desde proyectos personales, hasta los proyectos del despacho, la aplicación me permite llevar un control de las actividades, y alojar los productos que se generan conforme el proyecto avanza. Así, solo restaba diseñar las instrucciones para los estudiantes y publicarlas con base en los proyectos de cada uno mediante Google ClassRoom.

Google ClassRoom. Instrucciones para Repentina arquitectónica, Diseño regional.

En el transcurso del día, pudimos monitorear los avances y los alcances de cada una de las asignaciones. En el ejercicio profesional, cuando a un colaborador le asignamos una tarea (un dibujo, un calculo, una estimación) darle seguimiento remoto (a distancia) es una tarea compleja, pero para eso se desarrollan aplicaciones como Asana (existen otras como Slack, Trello que también gestionan equipos de trabajo) que nos apoyan en el seguimiento.

Otra de las ventajas fue recibir notificaciones conforme se desarrollaban las actividades a lo largo del día mediante la aplicación para celular. Así, cuando un estudiante concluía una tarea (plano, esquema, etc.), lo reportaba y compartía mediante la aplicación, yo recibía una notificación que me mostraba el alcance concluido, el producto entregado (un pdf, un plano), la hora de entrega y el avance del día.

Al final de la jornada (9pm) se completaba la prueba repentina y los alumnos entregaban los anteproyectos mediante Google Classroom.

Además de todos esos datos que se recabaron, incluyendo los proyectos (planos, renders) de los estudiantes, el acercamiento a pruebas rápidas, el uso de herramientas tecnológicas y el aprovechamiento de herramientas basadas en cloud computing serán -quizás- parte de las experiencias que un estudiante de arquitectura puede llevarse para su formación.

Algunos datos recabados mediante GForms durante el transcurso del ejercicio de Repentina. Los datos dan la posibilidad de saber el panorama de trabajo de un estudiante.

Desarrollo del ejercicio arquitectónico de repentina de forma remota, en diferentes ubicaciones, de forma simultánea, y con la posibilidad de que el estudiante gestione su propio tiempo-trabajo.

Al final del día creo que una de las mejores enseñanzas de la prueba es, como constantemente les digo a los estudiantes, afrontar el problema y buscarle una solución. Lo más sencillo era cancelar la repentina, pero las disposición de los alumnos, las ganas de explorar nuevas herramientas y el probar que podemos hacerlo, se antepusieron a situaciones complejas como elaborar un anteproyecto en menos 12 horas o una pandemia en proceso.

El toolkit

Si eres profesor de arquitectura, y eres profesor de proyectos, quizás te puedan servir algunas recomendaciones para gestionar esta etapa del curso que, estoy seguro, no será solo una parte, sino que se convertirá en una pieza fundamental en el futuro.

Si haces videonferencias:

  • Si no tienes cuenta enterprise de Google, institucional o de Zoom en versión de pago, utiliza plataformas libres y seguras como Jitsi. Toma en cuenta que la seguridad digital es algo de lo que no se ha abordado con atención en medio de todo este proceso. Tomemos el ejemplo de plataformas que han tenido que resolver asuntos de hackeo y los problemas que pudiera ocasionar en materia de seguridad.
  • Si tienes la posibilidad de contar con Google corporativo o educativo, NO DUDES en usar Google meet, que a diferencia de Google Hangout te permite una calidad de video mucho, mucho mejor.
  • Antes de iniciar la sesión, pregunta cómo han estado. Puedes tomar unos minutos para preguntar sobre su proceso, de cómo se sienten o, incluso, que cosas han aprendido nuevo en esta etapa. Si, sé que estás ante adultos, pero no olvides que siguen siendo adultos jóvenes en formación. ¿Recuerdas cómo eras a esa edad?
  • Si vas a dar retroalimentción de proyecto, pide a tus alumnos que estén presentes en la reunión, que todos puedan escuchar y observar lo que dirás. Utiliza la opción “compartir pantalla” para que el estudiante pueda manipular su plano y muestre lo que desee, y también para que al momento de darle tus recomendaciones, puedas trazar los comentarios sobre el pdf, imagen o producto solicitado
  • Pide que al inicio todos enciendan video y micrófono. El observarse entre el grupo puede servir para fortalecer el vínculo.
  • Cuando comience la sesión, solicita que apaguen el micrófono para evitar ruidos de fondo, situaciones incomodas o delay. Si te percatas que alguno de los estudiantes no puede escucharte o verte de forma fluida (por su conexión a internet), puedes aconsejarle que apague el video para que al menos pueda escucharte correctamente.
  • Cuando abordes el proyecto con alguien, pide que este alumno encienda su micrófono y ten la conversación con él.
  • Ten listo un guión de lo que vas a abordar. Nunca olvides que, al igual que en el taller, tu sigues orientando la sesión.

Flyer compartido a los estudiantes de arquitectura UAEH al comienzo de la fase 3

Si gestionas clase en plataformas digitales:

  • Si puedes combinarlo con video conferencia, ¡hazlo!
  • Si por dificultades en conexión a internet, programa las sesiones, entregas y trabajos en el mismo horario que tenías clase. Debes ayudar a tus estudiantes a que organicen sus tiempos y construir una rutina.
  • Si utilizas Google ClassRoom y pides trabajos en pdf, te recomiendo ampliamente solicitar a tus alumnos que el nombre de sus archivos esté bajo una codificación para guardar el orden, te ayudará enormemente y te apoyará en la gestión de todos los productos. Por ejemplo:
    • Martinez_LJ-ARQ01_Planta.pdf
    • Martinez_LJ-ARQ02_Corte.pdf
    • Martinez_LJ-EST01_Cimentacion.pdf
  • No dudes en dar retroalimentación mediante la plataforma. Puedes realizar actividades que incluyan comentarios.

Finalmente debemos comprender que si bien estas acciones son de forma extraordinaria, nuestra labor deberá seguir siendo con tal intensidad y compromiso. Todas las herramientas que he descrito en el post no dejan de ser eso: herramientas. Así como Arquitectura no es Revit, la educación no es sólo Google ClassRoom. Pero así como nuestros equipos requieren actualización del sistema operativo para adaptarse a las nuevas aplicaciones, los profesores requerimos actualización y apertura a nuevas formas de enseñanza y aprendizaje. Bien dice el dicho que “el que enseña, aprende dos veces”.

Mi reconocimiento a tu labor como profesora, como profesor. Sé que has tenido que fortalecer la labor con tus estudiantes, e incluso has tenido que combinar la labor de madre y padre con tus hijos, al apoyarles en su propia escuela en casa. Los profesores tendremos un papel importantísimo en las próximas semanas. Estoy convencido que no solo está en el escenario la conclusión del periodo escolar, sino toda una generación de cambio que tuvo en una pandemia, la oportunidad de replantear su papel en las aulas universitarias.

Hay muchas cosas que se pueden lograr con voluntad, con interés y, sobre todo, con el claro objetivo de formar y mejorar a este país. Creo que si deseas ayudar a que el mundo sea un lugar mejor, uno de los lugares donde lo puedes hacer es en la aulas, en los talleres. El resultado de tu trabajo se verá con el tiempo, cuando un nuevo arquitecto, un nuevo profesional, logre desarrollarse de tal forma que sientas que ha aportado conocimiento para el bien de la humanidad.

  • Agradezco a los profesores de arquitectura: Arely García (UNITEC, CDMX), Gabriela Piña, (UAEH, Pachuca), Jairo Lozano (UAEH, Pachuca), Rodolfo Tellez (UAEH, Pachuca), José María Nava (IBERO, CDMX), Huriel Castillo (ITP, Pachuca), Clara Ortega (UNITEC, UAM Azcapotzalco), Ignacio Tanaka (ITESM campus CDMX), Maella González (UADY, Mérida), Alfredo Arvizu (UNAM, CDMX), Alejandro Duarte (UNISON, Hermosillo), Sergio Gallardo (IBERO, ITESM, Puebla), Miriam Remes (UV, Veracruz) y Lorena Zazueta (ITESM campus Monterrey) quienes amablemente compartieron parte de sus experiencias y algunas imágenes de sus cursos en este periodo de contingencia.

    Pero muy especialmente a mis alumnos de 3º4 (diseño elemental), 6º2 (diseño urbano) y 7º1 (diseño de impacto regional) en UAEH quienes han participado en las actividades que se mostraron en el post. Quizás al tiempo regresen a este texto, y recordarán cómo logramos salir adelante. Gracias a todos ustedes.